Sueño

La mano abierta para alcanzar los puntos cardinales de mi ser. Los tendones duelen, es necesario cerrar. Los dedos se reúnen, las yemas convergen y forman una pequeña cumbre donde se yergue un castillo resguardado por dragones y monstruos míticos, en donde la princesa aguarda junto con el secreto del alma. Ella murmura en la duermevela: soy el centro que tus manos buscan, soy la estrella que guía tu destino, soy madre, hija, abuela, soy tú, eres yo, somos una, somos hoy.

La soñadora ha llegado a puerto, ha atracado en el corazón.

This entry was posted on Tuesday, March 30th, 2010 at 4:56 pm and is filed under Laberintos, Pensamientos y reflexiones, Relatos, cuentos y mini ficciones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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