Proceso enseñanza aprendizaje

Ayer y hoy en mi trabajo nos engalanamos con un Simposio de investigación y desarrollo tecnológico organizado por el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro en el tema educación y desarrollo social. Esta vez me tocó ser moderadora y el trabajo resultró gratificante, así que les comparto la relatoría de la mesa de trabajo que me tocó: Proceso enseñanza aprendizaje:

Aprendizaje y modelos institucionales que lo invocan sin decir cómo se realiza la práctica centrada en él; propuestas, reflexiones y experiencias en torno a estos temas fueron los presentados en esta mesa.Primero vimos como la metodología de estudio de casos puede ser una estrategia efectiva para que los estudiantes aprendan, no sólo los contenidos curriculares de una asignatura, sino que –además- adquieran habilidades de gestión empresarial.

La segunda ponencia versó en torno a los estilos de aprendizaje utilizados en la formación docente como espejo en el que los maestros se conocen y sólo así analizan el tipo de práctica que tienen ante su grupo, modifican sus estrategias y favorecen el aprendizaje de todo su grupo, no sólo de aquellos -que por casualidad- compartieran su manera de aprender. Reflexionar sobre cómo somos, puede ser el detonante de un interés genuino que ayude a entonces potenciar las estrategias de cualquier curso de capacitación docente; no olvidemos, nuestras preferencias de aprendizaje marcan el tipo de enseñanza que planeamos.

Las disciplinas administrativas requieren habilidades para llevar al campo laboral lo aprendido en la escuela, y los maestros luchan para encontrar los métodos que ayuden a los estudiantes a ser profesionistas exitosos. En esa búsqueda particular se propone un modelo de aprendizaje por cooperación que habilite a los futuros contadores y administradores para comprender y aplicar sus conocimientos teóricos en prácticas sobre sueldos y salarios.

La creatividad fue considerada durante mucho tiempo patrimonio exclusivo de los artistas y hoy se enseña en muchas escuelas como una materia más; la cuarta ponencia de la mesa giró en torno a la importancia de la creatividad como una actitud a desarrollar en los ingenieros, ya que ser creativo es el principal ingrediente de la innovación y eso es justo lo que necesitamos: propuestas, cosas nuevas, inventos, desarrollos que posibiliten tecnología y crecimiento para nuestro país.

Al comienzo de esta relatoría hablábamos de los cómos necesarios para implantar un modelo educativo, en especial uno centrado en las teorías constructivistas, ya que si bien se comprenden los conceptos no se sabe la manera de llevarlos a cabo, en especial en educación superior; y eso es justo lo que se pregunta la autora de la quinta ponencia cuando indaga sobre cuál es el conocimiento y aplicación sobre el constructivismo y el Modelo Educativo para el Siglo XXI entre los profesores del Instituto Tecnológico de Roque y en realidad qué tan factible es.

La factibilidad de un plan de estudios es también la interrogante en otras disciplinas; Leticia Guzmán nos comparte su experiencia y reflexión en torno al taller como espacio de significación en los procesos formativos de psicólogos sociales. Ella se cuestiona la manera en que deben abordarse las materias denominadas talleres para que exista una coherencia entre los contenidos, las metodologías y los modelos planteados, es así como utiliza las didactobiografías y logra con ello una formación rica en significados compartidos. Lo curioso -o quizás no tanto- es que la significación, y los espacios en donde se construye, reaparece en la sala cuando en la mesa anterior había sido invocada.

Y como todo llega a su fin, fue el turno de la última ponencia. Esta vez la ciencia para niños ocupó el escenario. ¿Cómo contagiamos el interés hacia la ciencia a un niño pequeño? Esa interrogante fue lo que detonó un proyecto que lleva más de cuatro años y cobra más vida día a día. Los autores fueron empujados a preguntarse acerca de la comprensión y cómo se lleva a cabo, para así plantear las habilidades cognitivas que necesita quien se acerca a la ciencia, y después plantear cuatro etapas por las que los niños tienen el acercamiento a la ciencia: vive, analiza, reflexiona, ejecuta.

Estas etapas –quizá sin que ellos estén conscientes del todo- hacen referencia a los estilos de aprendizaje. Un círculo que se cierra para contener en su interior reflexiones y temáticas, preocupaciones comunes: cómo se aprende, cómo ayudamos a que el aprendizaje se dé, cómo llevamos a la vida del aula lo que alguna vez los sicólogos cognitivos plantearon, cómo compartimos intereses, conocimientos, significados.

Concluimos que es en espacios como este Simposio en donde podemos entablar el principio de un diálogo, y de algunas relaciones. Así retornamos a nuestras instituciones a continuar, sabiendo que existen otros con las mismas inquietudes y búsquedas. Por eso los asistentes a la mesa pedimos más espacios como estos, con mayor duración, en donde las ponencias no sean regidas por diez escasos minutos y dejan preguntas en el tintero. Pedimos un poco más.

Son tiempos extraños -como dijo uno de los asistentes- en los que los científicos enseñan a los maestros cómo enseñar. Son tiempos de aprender y sobre todo, de compartir y cooperar.

This entry was posted on Friday, September 29th, 2006 at 3:57 pm and is filed under Ensayos y artículos, Pensamientos y reflexiones, Vivencias e ideas. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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