Perdida y reencontrada
Antier extrañé a mis pies a la Botitas, pero pensé que estaba con alguno de los niños. Al día siguiente -ayer- la casa extrañaba la presencia de unas patitas, así que en la tarde Alan y yo nos lanzamos a la búsqueda de la gata.
Encontramos una minina muy parecida, pero al vernos huyó. Medio frustrados, regresamos para ver cómo iba Erick y Alan insistió en continuar la búsqueda. Por suerte lo hizo, ya que esta vez encontramos a la fugitiva. En una bolsa de tela y con mucho cuidado la cargue a casa. En cuanto pisó su hogar, se tiró al piso cuan larga es, nos miró con ese gesto altanero de siamés y con un sonoro MIAU exigió su cuota de caricias, como si la falla fuera nuestra.
Así que rendidos ante la carilla bigotuda, le hicimos cariño y fingimos que nada ocurrió.
This entry was posted on Friday, April 4th, 2008 at 2:47 pm and is filed under Pensamientos y reflexiones, Vivencias e ideas. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.



April 4th, 2008 at 4:29 pm
Condenada gata, así que anduvo de fiesta por un par de días?
Salu2
April 7th, 2008 at 7:57 am
Si, y cuando regresó estaba de un cariñoso… bueno, aunque más bien fue un día, jejeje.
Un beso
June 13th, 2008 at 2:33 pm
y ya la esterilizaste? Por su propia protección y para evitar que haya más gatos sufriendo en la calle.
June 13th, 2008 at 2:35 pm
Por supuesto, mis dos gatas están esterilizadas