Perdida y reencontrada

Antier extrañé a mis pies a la Botitas, pero pensé que estaba con alguno de los niños. Al día siguiente -ayer-  la casa  extrañaba la presencia de unas patitas, así que en la tarde  Alan y yo nos lanzamos a la búsqueda de la gata.

Encontramos una minina muy parecida, pero al vernos huyó. Medio frustrados, regresamos para ver cómo iba Erick y Alan insistió en continuar la búsqueda. Por suerte lo hizo, ya que esta vez encontramos a la fugitiva. En una bolsa de tela y con mucho cuidado la cargue a casa.  En cuanto pisó su hogar, se tiró al piso cuan larga es, nos miró con ese gesto altanero de siamés y con un sonoro MIAU exigió su cuota de caricias, como si la falla fuera nuestra.

Así que rendidos ante la carilla bigotuda, le hicimos cariño y fingimos que nada ocurrió.

4 Responses to “Perdida y reencontrada”

  1. Condenada gata, así que anduvo de fiesta por un par de días?

    Salu2

  2. Si, y cuando regresó estaba de un cariñoso… bueno, aunque más bien fue un día, jejeje.

    Un beso

  3. y ya la esterilizaste? Por su propia protección y para evitar que haya más gatos sufriendo en la calle.

  4. Por supuesto, mis dos gatas están esterilizadas

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