Miércoles cualquiera
Día soleado con aire vacacional. Los niños alborotan primero con la televisión y después con un ansia loca por ir a nadar. El padre, paciente, forma un plan y ahora los tres enfundados en trajes de baño, bloqueador y playeras parten a pie hacia la alberca (en el lugar en donde vivimos hay una para todo el fraccionamiento).
Ante el escritorio, tecleo retazos de mi vida mientras aguardo la cita que me impide estar con esos niños mojados. El reloj avanza, lanzo miradas discretas hacia la puerta y me entretengo entre el solitario y la lectura obligada en bloglines. ¿Será que erré y me dejarán plantada? Espero que no, pues tengo muchos pendientes para este periodo de vacaciones y quinientos mil más para las tres semanas que le siguen, bueno de sólo pensarlo me agoto. Suspiro, tres clicks y estaré lista para escribir mis reseñas y quizá, si termino, como premio alcanzaré a los chicos. Finalmente, es muy divertido verlos nadar.
This entry was posted on Wednesday, April 4th, 2007 at 12:02 pm and is filed under Pensamientos y reflexiones, Vivencias e ideas. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.



April 4th, 2007 at 2:07 pm
Yo voy a cuidarlos a la alberca! voy, voy!
Y aquí yo tecleando números… snif.
April 4th, 2007 at 5:16 pm
Ah a mi también se me antoja la alberca!!! talves me de una vueltecita al mar, pero con tanta gente lo pienso dos veces…. ya te contaré…..
Saludos.
April 5th, 2007 at 8:07 am
Yo en otoño y con cuellos de tortuga rodeando mi cuello, y tu en verano! ay que ganas de huir rumbo a queretaro ya mismo!
Un beso de verano!
April 5th, 2007 at 11:05 am
No habia entrado a tu blog, es bello, que rico es leerte… un abrazo tropero desde la calida Guadalajara.