Laberinto XVI
Otra vez en este impasse de nada, de tiempos varados en la playa de este laberinto, el de siempre.
Que suene el teléfono, que timbre el mensajero, que de la hora de salir… Es igual.
Siempre a la espera de algo, de ese futuro que nunca llega y lo único que logra es alargar los tiempos. El presente no es, puesto que no transcurre, sólo quedan en el piso los minutos muertos. Han pasado tres horas, dos días, un semestre y descubro que sigo instalada en un lugar parecido.
Tuve la ilusión de caminar. Me detengo un instante y veo el paisaje; es el mismo. Una playa desolada, nadie cerca, sólo sombras de quienes pasean cercanos, sus presencias son nubes que dan sosiego la vida en el laberinto. En este momento sólo queda prepararse como el guerrero, lista para otra batalla, por si es, por si no.
This entry was posted on Tuesday, December 8th, 2009 at 3:18 pm and is filed under Laberintos, Relatos, cuentos y mini ficciones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.



December 24th, 2009 at 2:22 pm
Oh, querida Lady I, justo es paréntesis temporal y por ello luce la playa desierta, pero mirad: por aquel costado vienen ya a galope los jóvenes efebos, la carne del tiempo, el instante de un roce… Vos menos que nadie en la tripulación podéis hacer algo para salvar la misión, vos que de efebos conocéis la saga mítica inscripta en blanquísimos pañuelos bordados… No lo negéis ahora, vive Dios, que el momento de la batalla para ha llegado, vos misma lo decís: sois un guerrero…