Instrucciones para llorar en el cine sin culpas

Rescaté estas instrucciones inútiles del cajón de publicaciones para la revista de Editorial Dónde.

Les dejo un respiro light y buena semana!!

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En este mundo ocupado y plástico, pese a toda clase de broncas emocionales: decepción amorosa, pelea con el jefe, miedo de afrontar el cuidado de los hijos, no hay tiempo —o permiso, en muchos casos— de llorar. El cine con su cobijo de oscuridad anónima puede convertirse en el sitio idóneo para desahogar unas cuantas lágrimas sin asomo de culpa.

Por tanto, primero asegúrese de comprar boleto para una película tipo culebrón del canal 2, o si eso no lo conmoviere, entonces busque en la cartelera alguna tragedia o drama, y si eso no diere resultado, elija un churro y llore por el desperdicio de su dinero viendo dos horas de alguna mafufada insufrible. En segundo término, tenga a la mano un paquetito de pañuelos desechables; olvide las servilletas, eso es de nacos o de improvisados; usted es un profesional. En tercero, recuerde momentos infelices en su vida: el primer truene, los juguetes que los reyes magos nunca le dejaron, cuando lo corrieron del trabajo. Contenga esa energía depresiva a base de pequeños suspiros discretos; recuerde que no quiere que lo vean llorar: usted está muy ocupado (o es muy digno) para “esas cosas”.

Ya instalado en la butaca, deje que la película de inicio, respire y rememore la tristeza que ha cultivado, tenga a la mano el pañuelito y entonces si, dé inicio al sollozo contenido. Concéntrese para que fluyan las lágrimas y cada cierto tiempo séquelas en medio de las escenas con poca luz. Procure mantener un bajo perfil, no gima, ni sea escandaloso, sólo deje escurrir la emoción a medida que el filme se adentra en lo trágico y cuando el desenlace se acerque (si no está seguro, consulte su reloj de pulsera, las películas suelen duran 110 minutos) seque por completo su rostro, detenga la autoconmiseración, respire hondo tres veces, suénese y una vez sereno, ponga cara de circunstancia.  Salga con la frente en alto, que nadie sabrá que usted sucumbió ante la tentación.

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7 Responses to “Instrucciones para llorar en el cine sin culpas”

  1. August 11th, 2008 at 11:49 am

    Carla Patricia says:

    Mi Lady… Usted es parte sustancial e importantísima para mí, su palabra de caracola y su presencia de cascabel me ayudan a transitar, orientan mis pasos en la oscuridad… No podemos quedarnos sentadas a la orilla del camino, por más tentador que resulte… “Muchas gracias” no expresa en lo mínimo mi sentimiento. Le mando la mejor energía y mis torpes palabras, que es lo último que me resta… Sí veo mi destino, amiga, peor a veces me aterra, me asusto de mí, sin embargo, voy aceptando, me voy re-signando con mi cruz a cuestas. Un beso. Te quiero!!!

  2. August 11th, 2008 at 11:56 am

    Angie Sandino says:

    Muy bueno el post Ileana, aunque a mi pa que me vean llorar ó no llorar en un cine ó donde sea me vale mother, y me dejo ser! ja,ja,ja…
    Estoy algo contrariada sobre algo que lei en la pagina asignada a tu blog en el facebook… no se si se me escapó en algun momento (me refiero sobre si lo posteaste claramente en tu blog) pero lei que estás separada y no sabia que esto habia ocurrido… perdona si me meto en donde no debo, solo que me quede pensando y con cierta tristeza que no alcanzo a evitar…

    Un fuerte abrazo y feliz semana para ti…

  3. August 11th, 2008 at 2:40 pm

    Juan de Lobos says:

    Querida Hada, es un placer compartir ese sentimiento, esas delicadas instrucciones las he aplicado en más de una ocasión. Se le extraña.

  4. August 12th, 2008 at 11:13 am

    Ileana Cruz says:

    Querida Carla, no sabes cómo agradezco tu complicidad, empuje, fuerza, enseñanza y energía. Me siento muy afortunada al ser tu amiga, y no se, no creo que sea bueno temerle a tu destino, porque si lo ves, es que puedes enfrentarlo cabeza en alto y salir avante.

    También te quiero mucho!! Besos que lleguen a la orilla del mar.

  5. August 12th, 2008 at 11:16 am

    Ileana Cruz says:

    Muchas gracias Angie!!

    Y si, estoy separada desde tiempo ha, creo que no lo puse textual acá, aunque muchos de mis escritos reflejan ese estado de ánimo y algunos de los cuentos lo insinúan. Creo que la referencia más directa fue cuando César se cambió a su casa.

    Agradezco tu tristeza, pero suéltala, que esas cosas pesan…. si quieres comentamos un poco más el punto por mail.

    Un abrazo fuerte también desde acá y feliz semana!!!

    Pd. Que no te deje comentarios no quiere decir que no te leo!

  6. August 12th, 2008 at 11:17 am

    Ileana Cruz says:

    Querido Lobo, si hay alguien a quien imagino siguiendo las instrucciones es a ti, jijiji.

    Aquí sigo Lobo, en mi reino de lo cotidiano, y también te leo, aunque sea a la distancia y sin hablar, más bien como escucha. Cualquier cosa, sabes que estoy a un clic de distancia.

  7. December 20th, 2008 at 8:07 pm

    julieta says:

    lo tuyo es excelente me acabo de reir tanto que se me pasaron las ganas de llorar

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