Fin del otoño
La loseta del piso brilla con el agua que escurre de la maceta terracota, el cuerpo de agua se desplaza milímetros movido por el viento helado. Los árboles a la orilla del río y la acera bailan y tiritan siguiendo una música que no alcanzo a escuchar con el barullo de la oficina. Cierro los ojos.
El clamor de los astros llena mi ser como el chirriar de un violín de principiante que nota a nota, día a día entona una melodía por fin, como agua de yerbabuena tibia en un estómago quejumbroso, como una manta tibia en una noche de pies fríos. Las estrellas, los planetas, las motas cósmicas cantan para mí. Abro los ojos.
Hojas amarillas revolotean suspendidas en el instante congelado. A la distancia el amarillo que cubre aquel árbol irradia su fuerza como sol, los otros seres vegetales palidecen en su verdor, quieren vestirse también de otoño. Y yo, violacea y azul en mi ropa, bailo con una chispa de sonrisa en la niña de mis ojos imitando al viento.



pues aqui no hay mucho ambiente invernal.. me muero de calor.. :s pero me transportaste asi a donde si hay frio y amorcito invernal
Marches, me encantaría tener calor veraniego en estos días
.
Saludos