Fin de semana con viaje al pasado
- on 10.31.06
- Pensamientos y reflexiones, Vivencias e ideas
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El fin de semana comenzó en realidad el jueves con la última sesión del taller literario “Escribir con sexo femenino”. Ya tenía listas mis copias porque leeríamos nuestros ejercicios, que como les conté, consistía en descripciones o narración al estilo de diferentes autoras: Marguerite Duras, Virginia Woolf, Elena Garro, Clarise Lispector y Luisa Valenzuela; y todo comenzaba en una cafetería al aire libre. Llegué al lugar y de todo el grupo sólo estábamos dos y la maestra, así que la acompañamos a Radio Querétaro donde tenía una entrevista. Y con este hecho comenzó mi visita al pasado, y es que hace algunos ayeres, por ahí de 1988 trabajé en el programa infantil de la radiodifusora. Entrar al vestíbulo de la casona y encaminarnos al área de la cabina me depositó justo en el inicio de mi vida en esta ciudad, cuando El Despertar de las Pirinolas ocupaba mis tardes. Claro, como buen viaje al pasado, aparecieron personas de esa época que continúan trabajando por allá: Angélica Colín y Jesús Esquivel llegaron. Al principio no me reconocieron, pero en seguida me ubicaron, platicamos de rapidito y huí, porque en ese momento mi maestra, Carla, terminó su entrevista y regresamos al taller.

El viernes fuimos a la presentación de Las Pléyades y de ahí a “cenar”. Pero el viaje al pasado continuó, porque en la función vi a Deyanira, una bailarina que conocí hace bastante. Ella estudió en el Centro Nacional de Danza Contemporánea (Cenadac) y cuando fue mi maestra cuando yo tomaba el taller libre. Cuando ella terminó sus estudios la perdí y cuál sería mi sorpresa al verla aparecer en el escenario. Así que luego luego revisé el programa y confirmé que por lo menos conservo la buena memoria de las caras.
El sábado fue día de carreras porque ayudé a mi amiga-maestra a buscar algunos accesorios para su disfraz mientras en casa Netwalker lidiaba con los chicos que estaban más puestos que un calcetín para pedir dulces en la colonia. Así, a las prisas, me disfracé de mujer vampiro (para no desentonar) y acompañé a los chicos y a Daniela a recorrer las calles.
Otros años había varias mamás disfrazadas y en esta ocasión sólo yo; evité la tentación de cambiarme y aguanté hasta el final, cuando los peques comieron parte de su botín y palomitas acompañados por El cavernícola.
El domingo fue día de cambio de horario y salvo el hecho de que nuestro día tuvo una hora de más, no pasó nada singular. Lunes y de regreso a la rutina. Calificar, más trabajos, calificar. Rezo porque el curso termine, porque después de días y días en la misma actividad comienzo a alucinar.



Oye suena super rico el taller y tus días saludos XX Abeja
He estado un poco ausente, bueno lo que pasa es que he estado algo ocupada, no he podido dejarte mis saludos, así que paso de rapidín a desearte una excelente semana, con nuevo horario de verano!
Abeja, bienvenida a este rincón. Y si, el taller estuvo de maravilla (en quince días se repite en Tampico).
Saludos
Yanett, he notado tu ausencia, así que te agradezco mucho los saludos y el detalle. Que tengas una linda semana tú también.
Saluditos con disfraz
Es interesante, en un taller literario, hacer ejercicios imitando el estilo de grandes escritoras. Sospecho que se debe aprender mucho. Saludos cordiales.