Epístola-invocación
Declaración al viento:
Los príncipes no existen, por eso abandono el palacio, abro los ojos y salgo al encuentro de un hombre real. De aquel que no se esconde tras la máscara antifaz de indiferencia, de aquel con suficiente valor para hacerse cuerpo presente e ir al cine o al café, sin convertirse en roca o estrellarse ola desmenuzada en la costa abrupta de su miedo.



Q EL VIENTO LE CONVIERTA ENTONCES A USTED EN AIRE..EN HORABUENA ILEANA
Gracias Lady I, y de verdad que estoy disfrutando muchisimo mi vuelta a hacer yoga, es genial, maravilloso! me hace muy feliz. Què te puedo contar, tiene ese poder sanador..ah, sì…
Un abrazo para ti tambièn y que el amor te sonria mucho
Los príncipes existen, son en ocasiones las princesas las que se rehúsan a verlo atrás de ese hombre real que buscan.
El viento no pierde el tiempo tratando de elegir ni mucho menso buscar ni imaginar estar con una esperanza, el viendo corre aprovecha y disfruta todos esos roces que tiene con el hombre y mujer mortal. no desperdicia el tiempo solo lo disfruta a su correr.