Epístola a la orilla de la realidad

Querida Señora C:

No tengo su constancia ni disciplina, sin embargo, de acuerdo con lo prometido, le escribo al borde de la realidad esperando que mis letras le alcancen en el puerto donde ahora está. Deseo que su estancia con las Hermanas del Silencio le ayude al encuentro y la creación de las nuevas palabras, aquellas que viajó para madurar.

La corte está ahora vacía. Me parece significativo que justo ahora esté sola, quizá sea el tiempo de encontrar miradas diferentes, sin espejos, sólo yo. Madame K se encuentra bien, partió en su carroza a sus antiguos dominios, tal como me platicó la tarde anterior, mientras bordábamos lo que será el gobelino que adorne su pared de ahora en adelante. No más lágrimas, sólo aquí, sólo ahora.

El día se nubla y mi ánimo parece ceder a la tentación, sólo un instante, en lo que respiro y reacomodo la sensación. Me sé luz. Curioso. Lo dijo y el sol asoma tímido a través del ramaje del orquideo, ese árbol con el que comparto sueños y pesares, y que sólo para complacerme, arroja flores sin importar la temporada, cual sonrisas violaceas o guiños de complicidad, y que aguarda quieto, el viento no sopla, regresó a su origen en la bolsa de Eolo, supongo que lejos es donde debe estar.

Ahora, sólo queda, querida Señora C, reinventar. Más allá de marqueses de la tierra del frío en donde ofrecen fastuosas fiestas, llenas de vino y mujeres, de hombres con mirada brillante y todo sonrisas heladas, tal como corresponde al clima del lugar. Más allá de Monseñores, altivos cardenales que guardan silencio epistolar; más allá de bufones, condes, sires o simples cortesanos. Hoy medito; sin irme al convento, he de vivir en silencio un poco más. Déjole pues un saludo desde esta corte vacía, a la orilla de la realidad.

Su atenta servidora y amiga,

Lady I.

This entry was posted on Saturday, August 2nd, 2008 at 11:26 am and is filed under Epístolas, Relatos, cuentos y mini ficciones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

4 Responses to “Epístola a la orilla de la realidad”

  1. August 2nd, 2008 at 1:33 pm

    k says:

    Por casualidad encontré en la web este blog,mmm…
    andaba buscando lugares parecidos, a esta, su pagina, y buscando asi, me he topado con el suyo,
    mmmmmm…la verdad usted disculpara el atrevimiento pero, siendo usted escritora, ( creo q lo es),¿ podria usted, si no es mucha molestia, informarme donde aprendio a escribir asi?
    por que , a mi me gustaria mucho poder siquiera acercarme a escribir como usted, y poder expresar tan claro mis ideas y de paso poder saber más sobre arte y otras cosas…( usted disculpara, mmmm, encontre su pagina por una foto de remedios varo) pintora que tambien admiro….
    mi correo: k_queretaro@hotmail.com

  2. August 2nd, 2008 at 2:16 pm

    Carla says:

    Querida… Así vamos, así es, así toca. Aun en la desolación me encuentro, de frente al espejo, como quien se desnuda a solas. Marchitan mis sueños y no hay árbol de orquídeas, pero florecemos: mala hierba nunca muere… Habré de digerir las emociones y qui´za tomar un laxante para pugar los dones. A veces esnada más el silencio lo indispensable, ahí donde ya no hay por decir. Observadora ciega. Me fascino, sí (ya sabe usted de quién)… Pero no es el tiempo, sino la distancia quien me ha de acercar al amor. Un beso. Gracias!!!!

  3. August 2nd, 2008 at 3:23 pm

    Ileana Cruz says:

    Bienvenid@ K a este rincón de éter, atado a los sueños con un pincel de una cerda como los que usaba Remedios.

    Le agradezco el cumplido al considerarme escritora (me pienso más bien aprendiz del oficio), y para aprender, le recomiendo algunos talleres. En lo personal, mi maestra es Carla Patricia Quintanar, y cuando de un taller le avisaré, pero por lo pronto, quizá sea bueno darse una vuelta al CEFAC (16 de septiembre, pasando El Mesón de la Merced), ahí tienen talleres literarios a cargo de excelentes escritores.

    Así, espero ver pronto letras suyas y siéntase como en casa.

  4. August 2nd, 2008 at 3:24 pm

    Ileana Cruz says:

    A la distancia, digiriendo, como boas del principito, quizá soñando mundos, como aquellos dioses primigenios… Así nos toca estar. Pero en lo que encontramos el tono místico, sonriamos al mundo, e inhalar, exhalar.

    Un beso!

Leave a Reply