Archive for October, 2008
Amanecer
En el laberinto, el día despunta en rosa y vainilla, al fondo la silueta de los cerros coronados por un extraño castillo en sombras. En primer plano un árbol alza sus ramas como mis dedos en las noches insomnes, cuando quisieran tocar tu sombra.
Retazos de azul grisáceo entre nubes algodón dulce se asoman mientras siento tu abrazo en mi cintura, tu barbilla en el hombro. Tarareamos entre el sueño el anhelo de un día de paz, un remanso entre la locura cotidiana, entre la lucha por escapar de aquí.
El laberinto se remueve contra aquellos seres felices, les envía desgracias y tristezas, trabajos forzados, demonios vestidos de miedos e inseguridades. Sólo que hoy, este día naciente no logrará su cometido, tengo la fuerza necesaria, he visto a un árbol guiñarme en flor.
La chispa adecuada
Para incendiar la piel se necesita un roce; para una fogata es necesario aun que sea un carbón ardiente, para un fuego que destruya lo que fue, o para prender una vela que ilumine el inicio de lo que será, se necesita en todos estos casos…
La Chispa Adecuada
Héroes del Silencio
Las palabras fueron avispas
y las calles como dunas
cuando aún te espero llegar
de un momento a otro
En un ataúd guardo tu tacto una corona
y el pelo enmarañado
queriendo encontrar
un arco iris infinito
No sé distinguir
entre besos y raíces
no sé distinguir
lo complicado de lo simple
Mis manos que aún son de hueso
y tu vientre sabe a pan
la catedral que es tu cuerpo
no será del enemigo
Eras verano y mil tormentas,
y yo el león que sonríe a las paredes
que he vuelto a pintar
del mismo color
No sé distinguir
entre besos y raíces
no sé distinguir
lo complicado de lo simple
y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas
la chispa adecuada
la chispa adecuada
la chispa adecuada
la chispa adecuada
la chispa adecuada
“Escribe con carbón
y en mi pensamiento,
que cruzamos océanos de tiempo
dibujando los garabatos
de mis fantasías
poco es tanto
cuando poco necesitas”
El fuego que era a veces propio
la ceniza siempre ajena
blanca esperma resbalando
por la espina dorsal
ya somos más viejos y sinceros,
qué más da
si miramos la “laguna”
como llaman a la eternidad
de la ausencia
No sé distinguir
entre besos y raíces
no sé distinguir
lo complicado de lo simple
Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas
la chispa adecuada
La chispa adecuada
todo arde … todo arde …
si le aplicas … si le aplicas …
la chispa adecuada.
Fortaleza
Baluarte hecho con vigas de miedos derribados. No importa si estará conmigo, seremos intervalo compartido: amanecer entre plumas blancas, guerrero con la vista fija en la montaña fálica. Dos voces, silencio sobreentendido por temor a fragmentar los mundos invocados, a verlos romperse cual burbujas contra agujas verde amarillento estiradas en pos del círculo iridiscente. La esfera translúcida en sutil entrega al llamado de la muerte.
Fortaleza construida en pasados, las ventanas hacia barlovento: serena, clara, mente y emoción en paz. No más llantos aturdidos en la madrugada. Desprendida de mí, arriba de los mundos que conforman mi existencia, escribo sobre laberintos y sueños, sobre el aliento de fuego que borbotará de tu centro.
Encuentros
Mi mundo y el tuyo colisionan en el instante en que nuestros ojos penetraron el recuerdo, borraron el pasado, anularon el futuro y se vieron en el otro: espejo perfecto. Hemos de construir lo que seremos: circunferencias desdibujadas al inicio, nítidas en cada respiración, voces escondidas en murmullos de promesas: de tu casa y la mía haremos una, dos, tres, cuatro. Fundaremos universos enteros de letras, signos repetidos casi por azar hasta formar frases de significado perdido. Encuentro.
Salgo por la puerta en pos del destino y tras revolcarme entre ola esperanza y ola miedo, regreso. De pie y reflejada en tus ojos que ven lo que seré: cuerpo labrado en códigos, formado por el fuego acuoso de la entrega contenida en tu aliento terreno.
Regalitos del destino
O de cómo mis días son extrañamente felices.
El fin de semana comenzó estupendo. Fue viernes de danza en compañía de Ciudad Interior, una pequeña compañía de danza contemporánea nacida en el núcleo del Centro Nacional de Danza Contemporánea. En la función comprobé –una vez más– que Carlos Campillo y Geovanni Pérez son extraordinarios intérpretes y Carlos me sorprendió como coreógrafo una vez más. Así, el rostro decorado con una sonrisa, las chicas fuimos a cenar.
El sábado me sorprendió con la expectativa de la visita de mi mejor amiga de la primaria/secundaria a Querétaro y con algunos pendientes para la revista; por la noche un café en estupenda compañía. A medio trago suena el teléfono. Respondo. Casi me ahogo. Era Jorge, mi mejor amigo de la época aguascalentense, que estaba con su esposa –y también estupenda amiga– en la ciudad. Así que después de cinco años de no verlos, mis mejores amigos de mi época pre-queretana estuvieron juntos y tuve oportunidad de verlos, sentirlos y agradecer el lindo regalito.
Y ya para cerrar las dádivas, publicaron mi microrelato Nutritivo en Químicamente impuro.
Así, con buenos augurios, linda semana a tod@s.
Humedades de medianoche
Deseo tu mirada sobre mi cuello, tu mano acariciando la base del cabello, erizando hasta las raíces mi conciencia mientras crece la humedad entre mis piernas. Te pienso. Cierro los ojos y paladeo tu mano en mis senos mientras susurras “perfectos”. Mi mano se desliza en tu espalda, primero con un suave roce, como tocado por alas de libélula, enseguida la uña del índice cobra vida propia y dibuja en un araño tu espina dorsal mientras la lengua traza espirales en tu oreja.
La uña sobre tu espalda se duplica y ahora dos dedos, dos uñas, recorren los omóplatos signándote mío, por hoy, por esta noche. Dos uñas, cuatro, diez uñas te recorren marcando territorio, la espalda baja, las nalgas, los muslos cual juncos se doblan, me invitan a recorrerlos, pero no, todavía no.
Tus labios de granada se acercan a los míos, los rozan, muerden, besan. Paladeo vodka y refresco de limón, menta y el dejo amargo del deseo, ese que crece entre mis piernas, ese que acrecienta tu centro, que inflama tu lengua y me susurras amores mientras me besas boca, ojos, cuello.
Cambio de enfoque
Nítido hasta el dolor es ahora la imagen que penetra en mi pupila. Después de un mes o dos ayer pasé un rato de incomodidad visual en el sillón de tortura. Ella, la torturadora me aplicaba letras iluminadas y tonalidades rojas o verdes, ante lo cual, mis ojos lloraban angustiados tras el lente móvil.
Hoy, con nuevos lentes de contacto, enfrento al mundo preciso, lascerante de tres y media por punto setenta y cinco diptrías.
Potaje Exótico número 2… Primera llamada
Erase una vez un corazón, centro de las emociones humanas. Palpita y crea, siente y sueña. El corazón se mira al espejo. Observa milagros. Dieciocho artistas están dispuestos a conjugar sus destrezas en un diálogo único, serán ingredientes del Potaje Exótico Número 2. Interiores con corazones. En este espectáculo único se reúnen a dialogar música, pintura, danza, escultura, fotografía, literatura y multimedios.
Anoten la invitación hecha a corazón abierto. Los esperamos en Querétaro 7 y 8 de noviembre.
Dos de octubre
No se olvida. Hace cuarenta años que se recuerda el día aciago en el que la intolerancia y el odio mataron a jóvenes, mujeres, ideales y la protesta de un pueblo, el nuestro. Quizá para algunos sea un poco inútil recordarlo, pero no para mí, porque el ejército de un país no debería atacar a la juventud como sucedió hace cuarenta años en Tlatelolco. Hoy, con el mundo en crisis financiera, México lleno de inseguridad, huelgas de maestros, presupuestos cada vez más pequeños para la ciencia y la cultura, quizá sea momento de ver qué aprendimos, qué rescatamos como sociedad.


