Archive for December, 2006
2007
A tod@s les deseo un año nuevo lleno de luz, realizaciones, paz, salud, amor y felicidad – de esa discreta que dura-.
¡¡¡Feliz año nuevo!!!
Diez años
Un 28 de diciembre de 1996 se convocó a una reunión de personas que estuvieran en la lista ojalá-l de aficionados a la música de Silvio Rodríguez y temas afines en la ciudad de Querétaro, en casa de unos Ileana y César “ Netwalker“. Por ser el día de los inocentes, más de uno pensó que era broma y no acudió, pero hubo quienes si fueron y hoy una década después recuerdo.
En esa reunión conocí en persona a Ricardo Seir, que nos visitaba en una escala entre Venezuela y su casa en EU, reencontré a Eduardo, el viejo escaramujo (hermano de la bella
Mariposa de Humo), Becky y Juan Carlos, conocí a Hilde y a otros troperos cuyos nombres se pierden en la bruma de una memoria que ya no sirve como antes.
Escuché Hoy ten miedo de mí en la hermosa voz de Becky -Rebeca Munguia en realidad- y hoy escucho su CD Simplemente Silvio y anhelo verla, platicar con ella, saber de su vida. Ayer por la noche aderecé el camino con Cosmonautas -de Silvio- cantada a duo por Ricardo y Arianna Seir y recordé que algún día los veré cuando visiten Querétaro para siquiera desayunar en el hotel La casa de la marquesa.
Y también recuerdo que mi plan era celebrar la década de conocernos con una reunión que no se dio, sobre todo porque en realidad sólo soñé sin planear nada.
Así, desde la nostalgia y escuchando a Silvio sólo envío un abrazo cálido a quienes estuvieron con nosotros en esa ocasión y a todos los integrantes de esa mágica Tropa Cósmica.
Estos días
Han estado llenos de emociones de todo tipo.
Primero la salida de vacaciones y el festival navideño de los hijos, en donde ambos demuestran que si tienen genes de teatro. Después dos días buscando regalos y haciendo otros, porque este año decidimos preparar galletas para regalar. Así que el viernes por la tarde fue cortar galletas, adornarlas y hornear; como algunas fueron hombrecitos terminamos de adornarlas el sábado a medio día y quedaron más que listas para regalar.
Por la noche fui con mis amigas a tomarnos una copa y cuando regresé Netwalker comentó que ahora hacía lo que no hice en la prepa… Mmmm. Quizá sea cierto, porque nunca fui mucho a bares ni nada, pero bueno, mis amigas proponen y nos pasamos un rato bastante a gusto.
El sábado fue un día tranquilo y aprovechamos que los niños se fueron a dormir con su abuela para ir al cine a ver Eragon. Me gustó tanto que merece un post aparte. Y así llegamos al veinticuatro, en donde fue prepararse para la cena y pasar en familia. Descubrí que me encanta pasar estas fiestas rodeada de gente, aunque me sentí extraña sabiendo que mi hermana nos visita desde Canadá y no la pasamos con ella.
Ayer los niños descubrieron lo que les trajo Santa Claus, y de eso puedo decir orgullosa que ambos pidieron en sus listas libros. Claro, deseo cumplido. Por la tarde recordé que en la tv pasaban El señor de los anillos y no pude resistirlo, ví las películas, pero las que tenemos en casa, porque los anuncios las hacían insoportables.
Hoy, cansada y medio desvelada escribo en el blog para no pensar que me toca preparar comida y hacer el quehacer por lo que resta de la semana. En fin, mañana será un día de mucho ajetreo, jabón, escobas y polvo.
Y como buen inicio de semana laboral, les dejo una entrevista que ñe hicieron a mi amiga y maestra de escritura Carla Patricia Quintanar ahora que estuvo en Tampico. Disfrútenla y buena semana
Feliz navidad

Fines de diciembre, días de regalos, paz, amistad, prisas y para algunos de profunda reflexión.
En estas fechas los cristianos y católicos celebramos el nacimiento de Jesucristo, Dios encarnado cuya misión fue enseñarnos la importancia del Amor. Para los judíos esta época es Hanuka y conmemoran también un milagro y durante nueve días celebran y comparten un espíritu semejante al navideño. Los musulmanes también celebran y muchas otras culturas tenían celebraciones cercanas al solstico de invierno.
Hoy deseo entonces, para esta navidad, paz en los corazones de cada uno de nosotros, una gran paz interna que permita florecer lo mejor que un ser humano puede dar.
Jerusalén año cero
Silvio Rodríguez
De mano en mano se pasa la verdad
y en cada mano olvidará
algo de cierto y también se llevará
de cada mano el parecer.
Si camináramos calendario atrás,
todo estaría al revés.
Algunos dicen que es falso
y otros repiten que es cierto,
que entró en Jerusalén siendo de día,
se dice que su túnica era blanca,
que iba posada en sus ojos
un ave del mediodía.
Aquel fue tiempo de tumbas,
aquel fue tiempo de flautas,
de mercaderes, de Legión Romana.
Se dice que la chusma lo seguía
que en su palabra sencilla
se lavaba la mañana.
El Rey de los judíos,
el hijo de los hombres,
El Cristo, El Nazareno
lo llamaban.
Jerusalén año cero y se cambió
la suerte con lo que pasó.
Jerusalén, año cero y Nazaret
y el caserío de Belén.
Jerusalén año cero fue el lugar
donde ocurrió, o donde no.
Fue enemigo del Imperio
y amigo de la palabra,
decía que todo era para todos:
se dice que enseñaba a los pastores
a compartir las ovejas
y a cuidarse de los lobos.
Tanta enseñanza hizo ruido
en el poder de los templos
y en la madera lo clavaron recio.
Se dijo que por mago o hechicero,
pero si la historia es cierta
fue porque hiciera silencio.
El Rey de los judíos,
el hijo de los hombres,
El Cristo, El Nazareno
lo llamaban.
Cuento
Hoy es una tarde melancólica y fría, para mi la primera del receso invernal. Hay muchas compras por hacer y proyectos diferentes en mi vida. Hoy tengo ánimo de escuchar de flores, jardínes, sol y amor.
Cuento
Fernando Delgadillo
Nació una flor
Fragante y pura en el jardín del sol
Bajo sus pétalos rosados
Que temblaron humectados
Al audaz suspiro del albor
O sensación que es florecer
Y hablo la envidia de otra flor mayor
No dejes que te mire nunca el sol
La estrella ufana y el ardiente albor
Porque te debes a tu encierro
Y no hay ninguno digno
De aspirar tu encanto, tu candor
Así te digo pequeña flor
Creció la flor
Y fue delicia del jardín del sol
Pero envainada en su capullo
Por la duda y el orgullo
Que intentara abrir la vieja flor
O tentación en la flor tembló
Que sola y vana era la vida hasta hoy
No hay nada parte de esa voz y yo
Si todo es vano porque nací flor
Porque soy triste y transparente
Porque zozobra mi razón
Porque oigo trinos tan risueños
Que ruboran mis empeños de guardarme
Virginal de sol, de sol
Entonces fue que el sol vertió en cascadas
La ternura y un calor enamorado
En la caricia de su rayo
Tibia luz de un beso en mayo
Pero al mismo tiempo fue el secreto
Que se cuenta despacito
Al oído de mi amor
A ti mi flor
Mi niña pura cálida canción
Porque te quiero y los temores
Que sembraron viejas flores
En tu pecho se perdieron
Poco a poco tu cansada y triste voz
Porque invoco la ternura que se inventa con mi amor
Porque quiero florecer contigo
Siempre en el jardín del sol
Odiseas
Erase una vez una época de compras locas, en la cual se había olvidado el sentido brindar amor y todo se llenaba con cosas y más objetos. Y en ese tiempo y lugar vivía una familia, cuyo padres querían conseguir para sus hijos un videojuego a un buen precio, que no estuviera descontinuado (o a punto de estarlo) y que durará un tiempo razonable. Y cosa curiosa – o en lo absoluto si lo pensamos bien- era el videojuego de moda. Así buscaron por tienditas y cadenas, supermercados y debajo de las piedras sin encontrarlo, porque en donde sí lo tenían, lo vendían a un precio por demás exagerado.
Los padres preocupados encargaron el regalo a un pariente y a otro y he aquí que su historia se convirtió en una breve batalla contra el destino, en la que en lugar de los cerdos de la maga Circe eran multitudes arrebatándose mercancías, los cíclopes se vieron transformados en vendedores con cara de fastidio que informaban lo inútil de la búsqueda, las sirenas cantaban palabras destinadas a convertir a la audiencia en locos, ofrecían otros juegos mejores, o ventas exclusivas en donde se daría casi la vida por una sonrisa infantil, descuentos y pagos en plazos que terminarían ahogando a la familia en deudas… Y he aquí que sabemos -gracias a los grandes escritores- que la aventura llegará a buen puerto, y que si no es El videojuego, los padres hallarán otra cosa que llene el ansia infantil de regalos. Sin embargo no dejo de preguntarme en qué bendita hora estos padres se metieron en tamaña odisea.
Pd. Cualquier coincidencia con la vida real es totalmente a propósito.
Actualización: Los mensajeros fallaron y la búsqueda cambió su rumbo. Ahora los padres han elegido otro aparatejo que esperan cumpla las expectativas de los videojugadores en potencia.
Meditaciones en movimiento
La música comienza. Una, dos estrofas y mis manos comienzan su movimiento. De posadas en el regazo pasan a estar frente a mi pecho, lejos, todo lo que el brazo permite. Mi perfil parece ahora el de una escuadra. El movimiento continua despacio y suave, como caen las hojas en los últimos días de otoño. Manos y brazos que las acompañan quedan ahora horizontales sobre mis hombros y mi cabeza.
Pongo atención en mi cuenta, en el ritmo y escucho la música mientras observo a mis compañeros que bailan. Una puerta se abre en mi interior y descubro sorprendida a mi observador. Él ve y dirige ahora los movimientos, siente aquellas extrañas energías que llamamos emociones e ignora los llamados necios del cuerpo. Sigue. Baila. Ahora mueve los pies y la cabeza. El ritmo aumenta, la emoción, la sensación de ser observada por mí y continuar bailando me sorprende aún más. Me llena.
La música termina, el movimiento se aquieta, la emoción es capaz de callar los pensamientos y sumergirme en una paz que me regala una sonrisa discreta. El observador continua ahí un momento más. Se retira un poco al final del salón que vive en mi interior mientras el cuerpo repone su energía, listo para retomar el mando en unos instantes más.
Cuento de hadas trasnochado
Fue una vez un tiempo en el cual las princesas necesitaban quien las rescatara, los dragones asolaban al mundo y los demonios devoraban mundos enteros, alimentándose del sufrimiento de sus habitantes cuando veían destruido todo por lo que habían luchado. Los caballeros acudían prestos a los llamados de auxilio y libraban al mundo del mal. Algunos murieron como héroes, otros sucumbieron a las tentaciones y se convirtieron en almas malditas; unos pocos se convirtieron en miembros de la nobleza y luego en reyes que buscaron a otros caballeros para sus hijas.
Los dragones se extinguieron o huyeron cansados de ser los villanos de la película o el cuento; hoy día viven en Hollywood de las regalías que obtienen por sus actuaciones o sesiones de derechos en sus historias. Los demonios continúan asolando mundos -internos y externos- pero se disfrazan de abogados, contadores, presidentes de países, cirujanos plásticos u otras profesiones que les permiten, además, contar con legiones de seguidores y sin necesidad de trapear los charcos de sangre y suciedad resultado de los aquelarres.
Los caballeros siguen por ahí limpiando armaduras, computadoras, malos aprendizajes de uno que otro alumno, y quizá no se han dado cuenta de que el mundo evolucionó. Las princesas no necesitan ser rescatadas. No más.
Las princesas de hoy día se rescatan y reconstruyen, luchan con los demonios, vencen a los rivales y almas malvadas; y por si fuera poco, tienen tiempo de estudiar licenciaturas y maestrías, ir a los gimnasios, trabajar y ser empresarias o bien dedicarse a pintar, bordar, ser madres sin perder la corona, la dignidad y el valor que las sostiene. Lo que piden de los caballeros -ojala un día ellos comprendan- es compañía en el arduo camino cotidiano, comprensión y complicidad, noches ardientes y caricias tiernas o salvajes -porque se vale de todo-. Lo que quieren las princesas (lo que pedimos todas, en realidad) es hombres reales sin miedos a sentir y arriesgarse, que se atrevan a vivir sin la necesidad de rescatar a quien no lo pide, que el mundo puede salvarse sólo.
Pequeñas cosas
La mirada de un niño ante una sonrisa, o quizá la expresión de la carita infantil ante un reto logrado, como construir una torre de 30 piezas de lego sin que se derrumbe; la última hoja de una rama en otoño, sosteniéndose a su pasado con las garras del deseo de vida; morder despacio, hincando el diente, un chocolate obscuro o una jugosa manzana, cuando el sabor penetra cada papila y llega al cerebro estallando en un mmm de éxtasis.
El aire fresco con olor a lluvia una tarde soñolienta o la satisfacción de un día de pago, en donde la mente recorre a mil por hora todas las cosas que podría hacer con el dinero si no tuviera que pagar las cuentas de cada mes. Sentarse en un jardín y observar las flores y los árboles mientras el alma regala una mirada permanente como aquella tarde ocurrió con mi maestro. Todas estas pequeñas cosas u otras más que olvido nombrar me regalan hoy una sonrisa y un caminar bailado, un canto a media voz y un ánimo que agradezco bastante.
¿De cuántas cosas así, pequeñitas y cotidianas, te has percatado? ¿cuántas te han alegrado?
Marcha en defensa de la cultura

A aquellos que vivan en la Ciudad de México o sus alrededores, diversos grupos de danza y otras personas ligadas a movimientos culturales convocan a la Gran marcha en defensa de la cultura el día 19 de diciembre.
El gobierno de Felipe Calderón en su presupuesto para 2007 restringió los fondos destinados a proyectos culturales y patrimoniales en un 30% de acuerdo con una nota de La Jornada. Este recorte afecta al Conaculta, al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), a los Institutos Nacionales de Antropología e Historia (INAH), de Bellas Artes (INBA), Mexicano de Cinematografía (Imcine), las compañías de danza, así como a los canales Once y 22 de televisión y en general a los proyectos culturales.
Pienso no podemos darnos el lujo de perder lo poco que se invierte en el país en estos rubros. Alcemos la voz.


