Archive for October, 2005
Halloween
Esta tradición que muchos asociamos con Estados Unidos y con un consumismo irracional, tiene raíces muy antiguas. La mayoría coincide en que proviene de creencias celtas que se unieron a las primeras tradiciones cristianas, por lo que su nombre deriva del All Hallows Eve o víspera de Todos los santos (1 de noviembre en el calendario católico).
Para los celtas el año terminaba a fines de octubre en una festividad llamada Samhain (sow-en), que más tarde coincidiría con el calendario gregoriano con el día de Todos los santos. Como muchas culturas (para los mesoamericanos los días finales del año también eran días funestos), los celtas creían estos días las leyes de espacio y tiempo no valían y eran propicias para que los espíritus de los fallecidos en el año buscaran cuerpos que poseer, por tanto la noche del 31 apagaban los fuegos de los hogares para hacerlos indeseables y se vestían con trajes horripilantes, además de hacer escándalos para alejar a esas almas errantes.
Esas tradiciones celtas quedaron profundamente arraigadas en Irlanda y fueron traídas a América por los inmigrantes más o menos en 1840, enriqueciéndola con otras tradiciones como la de Jack-o-lantern (el jinete sin cabeza), cuyo exponente más famoso es Jack en The nightmare before Chrismas .
Debido a la penetración que la cultura estadounidense tiene en todo el mundo, en México incluido, muchos niños y adultos se disfrazan y piden dulces sin saber de dónde viene esto y qué relación guarda con las celebraciones tradicionales (día de muertos y pedir “la calaverita”).
Así, muchas mamás y uno que otro papá, acompañamos a los chiquillos a pedir dulces, porque para los niños resulta muy atractivo disfrazarse (de lo que sea en realidad) y tener montañas y montañas de dulces. En mi caso, acompaño a mis hijos y el 1 montamos un altar tradicionalmente mexicano, además de que no se escapan de ver altares al por mayor en el centro de Querétaro.
Si desean leer más sobre Halloween y brujas, los invito que visiten:
Halloween en Olganza
Historia en Enigmatario
Uno que ya le tocó su calaverita en el Recetario
Bruja en el jardín de la Mariposa
¿Me das mi calaverita? en Una mirada REBELde. Notita al margen, nuestros hijos son los que están vestidos de “wampiros”.
Recomendaciones para estos días
Si en estos días tienen tiempo libre, pueden darse una escapada por Querétaro, en donde se festeja a la muerte en grande a través de altares. En la Plaza de Armas está el altar monumentall, que este año se dedica a Josefa Vergara -benefactora del pueblo queretano-, y acompañandolo se encuentran más de cinco altares que decoran los costados de la plaza.
Aquí les dejo una foto del altar que
Netwalker publicó en su fotoblog.

Además en el Palacio de gobierno y en la delegación Centro histórico también hay altares. Bueno, los diferentes museos tendrán los suyos a partir del 1 de noviembre y el 5 se pondrán calaveritas en la Biblioteca infantil del Museo de la ciudad.
En el cercano pueblo de Bernal, donde está la tercera peña más grande del mundo, celebran el día 1 la Noche de velación de ánimas.
Ahora si tienen más tiempo o si desean viajar más, les recomiendo Aguascalientes en donde año con año se celebra el Festival de las calaveras.
Si viven en el DF y de plano no piensan salir, pueden visitar el Anahuacalli, la Casa Azul -donde vivía Frida Kalho- o el Museo Dolores Olmedo, donde ponen espectaculares altares en honor a Diego y a Frida; en el Museo Rufino Tamayo también suelen poner altares. Otras recomendaciones las encuentran en El Enigmatario.
El martes publico unas tradicionales Calaveritas.
Escuela de caminadores I
Como les he contado, estoy en un taller de escritura creativa y a este demo algunos de los relatos que he publicado. Así que hoy comparto con ustedes un texto de mi amiga-maestra: Carla.
Escuela de caminadores
Primera parte
Carla Quintanar
Cualesquiera que haya andado a pie por las calles de una ciudad se habrá dado cuenta que la tarea es difícil, caminar es hoy una actividad semejante a un acto de fe titánico o a una odisea primitiva a través del asfalto, porque el caminador se encuentra con tropiezos múltiples, obstáculos que deben superar, e incluso con caminadores amateurs carentes de escrúpulos. Todo parece indicar que el caminador es ignorado y aun despreciado por una cultura que alaba al automóvil y al grupo.
Una mañana, usted se levanta con ganas de caminar. Luego de acicalarse, sale de casa, feliz e ingenuo, y emprende la marcha. Ah, qué bien se siente al andar: la cabeza erguida, la mano en el bolsillo, el brazo libre meciéndose con donaire. Pero el gusto le dura poco. A los tres metros, la acera se inclina de manera peligrosa: una rampa (¿trampa?), pronunciada y resbaladiza, de las que se encuentran, de manera impune, frente a las cocheras. Ante este primer obstáculo puede ocurrir:
a) Que su orgullo temerario lo obligue a escalar la rampa, con la posibilidad de resbalar y por lo menos torcerse un tobillo, o de plano caer y romperse un brazo (con el ridículo inherente).
b) Bajarse de la acera, arriesgándose a ser insultado o aun atropellado (o ambas) por el conductor de un automóvil.
c) Dar media vuelta y regresar a casa.
Si usted es mujer, el tacón alto constituye un peligro adicional al momento de aventurarse por la rampa, si no me cree, inténtelo, ande, que Dios la bendiga; si tiene la suerte dudosa de contar con un empleo, el hombre de labor, seguro usa zapatito de vestir, que por lo regular cuenta con suela llana, atraviese la rampa y verá como su paso recula igual que borrico en sendero pedregoso; si utiliza silla de ruedas: olvídelo.
Si le parece que una rampa no es nada, no se preocupe: encontrará un sinnúmero de ellas a lo largo de su caminata, y de las formas e inclinaciones más variadas, de acuerdo con las necesidades y presupuestos de los dueños de las cocheras, que también han de ser los felices poseedores del pedacito de acera frente a las mismas, porque no me atrevería a pensar que a ellos y a las autoridades les vale gorro el peatón, no, de ninguna manera; a lo mejor se trata de un programa para atraer al turismo que gusta de los deportes extremos.
Pero supongamos que usted se ha hecho de unos buenos zapatos de alpinista y que nunca sale sin ellos; así que supera la rampa con éxito y sigue adelante. A unos cuantos pasos se topa con otra prueba: un vehículo estacionado sobre la acera; claro que algunos automovilistas, qué amabilidad extrema, dejan un trecho mínimo para que el peatón pase, de ladito y rozando las nalgas con la defensa, claro, pero al fin y al cabo: a quien fregados se le ocurre utilizar la acera para caminar; pero lo más no dejan ni tantito espacio, así que:
a) Como trae sus zapatos de alpinista, sube por el cofre del auto, el dueño sale en ese instante y vocifera recordándole su sacrosanto origen.
b) Baja usted de la acera y un conductor que circula por la calle hace lo propio.
c) Usted se espera hasta que el dueño del auto tenga a bien retirarlo del paso.
No quiero decepcionarlo, pero apenas ha avanzado cinco metros y continúa sobre la acera.
Corpse Bride, por fin
Después de meses de espera y luego de dos semanas de posponerlo, por fin fuimos al cine a ver Corpse Bride, el más reciente trabajo del genial Tim Burton.
Bueno, a mí como a la Mariposa de Humo, me gusta mucho el humor y las atmósferas que Burton nos regala en sus películas. Y en este caso, además de esa obscuridad y fantasía estaba la técnica.
Abro un paréntesis: Hace un buen tiempo cuando nos graduamos Netwalker, unos amigos y yo fuimos a Florida de viaje y en los estudios Universal estaban las maquetas y los personajes de The nightmare before Chrismas (El extraño mundo de Jack) que en México sólo se estrenó en videodisco, y muchos años después den video y DVD; y ahí comenzó mi fascinación por el Claymotion o animación de plastilina retratada cuadro por cuadro. Me parece en extremo dedicado.
Así pues les recomiendo ampliamente la película, y si no tienen ninños y no les gusta mucho estar rodeados por sus interminables ruidos en los cines, mejor véanla en inglés o en horarios nocturnos.
Feliz fin de semana
Suspiro de letras
Estoy cansada tras la larga semana, el área vacía: unos en junta, otros salieron a cobrar la quincena, y yo frente a la computadora pensando en el blog.
Me doy un respiro de cinco minutos, escucho a Bosé y a Benny Ibarra, trato de cazar palabras para darle al pensamiento su justa dimensión.
Desde hace unos meses este espacio permite mi reencuentro con las letras como aliadas y enemigas; es un reto encontrar justo el vocablo que exprese esas imágenes que comparto con ustedes. Escribir se ha convertido en algo más que nunca antes fue.
Bueno, lo mío está en la palabra; es de mis puntos fuertes y me resulta muy satisfactorio jugar con la información. Pareciera casi magia el que con veintiséis signos podamos formar todas las historias, todos los cuentos, todos los mundos. Cuánto poder tiene la escritura.
En la prepa mis ensayos eran buenos, claros, precisos. Radio Querétaro se apoderó de mis manos, pensamiento y voz por más de un año y aprendí cómo ser guionista y transformar los relatos y hechos científicos, en algo que te atrapa la imaginación; los niños de la audiencia fueron cómplices de esas travesuras radiofónicas. En la carrera afiné más el arte de escribir -vaya, una comunicóloga que se precie de serlo no puede escribir mal-. Pasó el tiempo y en la vida laboral las cosas cambiaron. De producir, me convertí en “traductora”. Transformaba los textos de otros -y una que otra vez los propios- a sonidos, imágenes y luego -durante unos cuatro años- a formatos digitales. Estudié la maestría y llegó el reencuentro con los textos como una forma de comunicar mis ideas y dio paso a una que otra materia, en donde intenté no escribir como los autores que detesto: duros, técnicos, que derriten las letras de aburrimiento.
Mientras una casi hermana de la carrera transfiguró en escritora y me dio clases, ganó premios, fue y vino y ahora a su regreso nos hallamos frente a frente en esa extraña relación maestra-tallerista-amiga. Gracias a su pluma afilada veo a mis textos crecer, limpiarse, sacudirse motitas y signos de puntuación como perros después de la lluvia. Y después está el placer de compartirlos en el éter a escondidas, siempre queriéndolos ver, percibir.
Y heme aquí que escribo, soplo textos en el aire y ensayo lista para el recital.
Más juegos
Sueño
La sábana es mi cómplice. La tela suave me esconde. No tengo que comerme las uñas, ni parecer dura y fuerte como roca; así resguardada por el blanco uniforme, olvido tu aliento.
Lluvia
Juegan, se amontonan y conforman algo más grande que voraz corre hacia otras gotas; ríos que se convierten en amibas acuosas. Resbalan y desaparecen cuando termina el cristal frío, suave, indiferente.
Cuando yo era un enano
Bienvenidos a este pequeño ejercicio literario.
Jugamos a completar la frase en los comentarios:
Nutritivo
El pueblo estaba desierto, sólo los hombres en la taberna cercana al puerto mancillaban la madrugada con su barullo.
En la casona ruinosa junto a los acantilados, de pronto una ventana se iluminó con la luz trémula de una vela. Poco tiempo después la puerta rechinó y una mujer muda salio de la casa, despacio, invisible, entre las callejuelas que llevan al puerto, muy cerca de la taberna en donde esperó muy quieta con los ojos ambarinos muy abiertos. Los hombres salieron por fin: ruidosos, con olores concentrados y se alejaron zigzagueantes. Uno de ellos, con nariz afilada, cara delgada y orejas prominentes, notó la figura de reojo. Al sentir la presencia, alertada, ella giró la cabeza despacio y lo miró. Con agilidad y en sorprendente silencio, estaba a su lado, casi sobre él.
Susurros, risas ahogadas, pasos. La mujer camina satisfecha con el hombre, del brazo rumbo su hogar. Al amanecer, los niños despiertan y corren al desayuno sin saber que lo deben a la cacería nocturna de mamá.
Si – Rudyard Kipling
El sábado en una reunioncilla trasnochada lo escuchamos, y hoy buscando otras cosas lo encontré (o más bien me encontró).
Así que con amor y cariño a quienes está destinado. Y por supuesto a tí, que me acompañas en la jornada con dificultades o sin ellas.
Si
Rudyard Kipling
Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
pierden la suya y por ello te culpan,
si puedes confiar en ti cuando de ti todos dudan,
pero admites también sus dudas;
si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o siendo engañado, no pagas con mentiras,
o siendo odiado, no das lugar al odio,
y aún no pareces demasiado bueno, ni demasiado sabio.
Si puedes soñar – y no hacer de los sueños tu maestro,
si puedes pensar – y no hacer de las ideas tu objetivo,
si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre
y tratar de la misma manera a los dos farsantes;
si puedes soportar el oír la verdad que has dicho
retorcida por bribones que hacen trampas para tontos.
O mirar las cosas en que tu vida has puesto, rotas,
y agacharte y reconstruirlas con herramientas viejas.
Si puedes arrinconar todas tus victorias
y arriesgarlas en un cara o cruz,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir nada de lo que has perdido;
si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
para jugar tu turno tiempo después de que se hayan gastado,
y así resistir cuando no te quede nada
excepto la Voluntad que les dice: “Resistid”.
Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud,
o pasear con reyes y no perder el sentido común;
si los enemigos y los amigos no pueden herirte,
si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
si puedes llenar el minuto implacable
con los sesenta segundos que lo recorren;
tuya es la Tierra y todo lo que en ella habita,
y -lo que es más-, serás Hombre, hijo.
Fuente: Una pintura (2000-2004)
Mujeres – presentes en más espacios
Hoy leí en El Universal que en Japón están considerando reformar la ley para que el trono imperial pueda ser heredado por mujeres. En Suecia también reformaron esa ley y hay otros países con monarquías que están considerando hacerlo.
Y no es porque sea muy importante que haya mujeres en el trono. En realidad son pequeños espacios que como género vamos ganando, un poco de igualdad en esos derechos ¿cómo podríamos denominarlos… laborales?
Así que espero que en un futuro cercano hombres y mujeres seamos iguales en cuanto a oportunidades en el mundo laboral, doméstico y sociopolítico. En otros ámbitos… �Que viva la diferencia! Y todos en paz.

Dos mujeres
Sandra Pérez


