Actualidades de enero

El mes se ha ido a paso veloz y hoy tengo exceso de adrenalina, quizá sea la cantidad de trabajo pendiente, quizá que me emociona leer y verificar La era digital de Tapscott, quizá sólo sea adrenalina sin razón.

En el trabajo se acumulan los pendientes: terminar la asignatura “Internet aplicado a la educación”, afinar el proyecto de investigación del grupo y revisar mis artículos y productos académicos, el rediseño de la Especialización en Tecnologías de Información para la Educación dentro del modelo de competencias y ahora además convertirla en maestría…

Además están los planes particulares: armar el libro de los laberintos, ejercitar más en los textos, insistir en vencer la gravedad sábado a sábado en las telas… Y por si fuera poco, la ardua tarea de criar un preadolescente y un niño grande sin volverme loca (o a ellos) en el intento.

Desafiar la gravedad

Ayer por la tarde vi Glee. El programa me encanta porque además de que es musical, me recuerda un montón de sueños de baile y música de cuando estaba en la prepa. Y ayer descubrí esta canción que me conquistó:

Defying Gravity
Wicked

GLINDA
(spoken) Elphaba – why couldn’t you have stayed calm for
once, instead of flying off the handle!
(sung) I hope you’re happy!
I hope you’re happy now
I hope you’re happy how you
Hurt your cause forever
I hope you think you’re clever!

ELPHABA
I hope you’re happy
I hope you’re happy, too
I hope you’re proud how you
Would grovel in submission
To feed your own ambition

BOTH
So though I can’t imagine how
I hope you’re happy right now

GLINDA
(spoken) Elphie, listen to me. Just say you’re sorry:
(sung) You can still be with the Wizard
What you’ve worked and waited for
You can have all you ever wanted:

ELPHABA
(spoken) I know:
(sung) But I don’t want it -
No – I can’t want it
Anymore:

Something has changed within me
Something is not the same
I’m through with playing by the rules
Of someone else’s game
Too late for second-guessing
Too late to go back to sleep
It’s time to trust my instincts
Close my eyes: and leap!

It’s time to try
Defying gravity
I think I’ll try
Defying gravity
And you can’t pull me down!

GLINDA
Can’t I make you understand?
You’re having delusions of grandeur:

ELPHABA
I’m through accepting limits
”cause someone says they’re so
Some things I cannot change
But till I try, I’ll never know!
Too long I’ve been afraid of
Losing love I guess I’ve lost
Well, if that’s love
It comes at much too high a cost!
I’d sooner buy
Defying gravity
Kiss me goodbye
I’m defying gravity
And you can’t pull me down:
(spoken) Glinda – come with me. Think of what we could
do: together.

(sung) Unlimited
Together we’re unlimited
Together we’ll be the greatest team
There’s ever been
Glinda -
Dreams, the way we planned ‘em

GLINDA
If we work in tandem:

BOTH
There’s no fight we cannot win
Just you and I
Defying gravity
With you and I
Defying gravity

ELPHABA
They’ll never bring us down!
(spoken) Well? Are you coming?

GLINDA
I hope you’re happy
Now that you’re choosing this

ELPHABA
(spoken) You too
(sung) I hope it brings you bliss

BOTH
I really hope you get it
And you don’t live to regret it
I hope you’re happy in the end
I hope you’re happy, my friend:

ELPHABA So if you care to find me
Look to the western sky!
As someone told me lately:
“Ev’ryone deserves the chance to fly!”
And if I’m flying solo
At least I’m flying free
To those who’d ground me
Take a message back from me
Tell them how I am
Defying gravity
I’m flying high
Defying gravity
And soon I’ll match them in renown
And nobody in all of Oz
No Wizard that there is or was
Is ever gonna bring me down!

GLINDA
I hope you’re happy!

CITIZENS OF OZ
Look at her, she’s wicked!
Get her!

ELPHABA
:Bring me down!

CITIZENS OF OZ
No one mourns the wicked
So we’ve got to bring her

ELPHABA
Ahhh!

CITIZENS OF OZ
Down!

Y en su versión original

Para iniciar el año

Hoy es el primer lunes del año, y justo cuando pensaba en las palabras con las que abrir este nuevo capítulo, éstas aparecieron como en acto de magia:

Para un guerrero de luz no existe un amor imposible. No se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que detrás de la máscara de hielo que las personas usan, existe un corazón de fuego.

Pablo Coelho

Seamos pues, guerreros de luz corazón de fuego.

Recuento de un año moribundo

2009 fue un año lleno de aprendizajes, experiencias insólitas -algunas fueron agradables, otras dolorosas–. Así, en las últimas horas que restan de vida al año, quiero revisitarlo, ennumerar lo que deja para prepararme para un nuevo comienzo…

El 2009 comenzó con disfraz de reina maga y luego me sorprendió con las letras de mi primera publicación en papel gracias al proyecto Diálogo entre sábanas de Carla Patricia Quintanar. Comencé a dar clases de yoga y descubrí otro tipo de docencia, de práctica yoguini, de disfrutar todo el trabajo corporal que durante años he realizado. Después llegó Separata, la revista del ejercicio y pensamiento artístico, proyecto de Federico de la Vega en el que colaboré en su arranque con las relaciones públicas y tiempo después con una entrevista al maestro Orlando Scheker. Dejé mi castillo de oro, con el árbol de guiños violetas para acomodarme en una nueva casita en donde a tantos meses llamo ahora hogar. Extraño el balcón, las tardes de sol y al orquídeo, pero se que no importa, sol hay y las semillas germinan pequeñas en una maceta.

Después de dos años de colaboración, cerré el ciclo de Coordenadas Culturales con la revista Dónde y descubrí que ya no necesitaba de la revista para seguir vigente en la vida cultural de la ciudad. Así, voy a exposiciones, obras de teatro y funciones de danza por el placer de hacerlo, de acompañar a los amigos, de gozar el arte. Aprendí que hay personas que llegan sólo para mostrarnos algo, y que también es sano dejarlos ir cuando su tiempo termina, y mejor hacerlo a través de las letras, aunque sea por medio de botellas al mar, porque incluso lo que fue una pérdida, resulta en un hermoso texto. Además colaboré con un capítulo de un libro sobre comunicación y salud que espero pronto tendré en la mano.

El 2009 también me regaló la posibilidad de ser testigo de los talentos de mis hijos. Erick se descubrió actor y Alan ha podido consolidar su aprendizaje a través de entrenamiento con neurofeedback. Ambos han crecido, uno es un chico de secundaria, con retos y ritmos diferentes, con la pubertad asomada tras la esquina así que han sido tiempos caóticos, de drama intenso y también de disfrute, del que me parece será el último año de su infancia como tal. Del otro niño, preveo cosas hermosas, más letras, amigos… veo cómo florece y se transforma en un niño grande, camino hacia la segunda mitad de la primaria. Qué grandes son. Sólo en las noches, cuando con la luz apagada los tapo y mis labios apenas dibujan un beso, percibo lo pequeños que fueron y no dejo de maravillarme por quienes son. Creo que aunque sea cursi y repetitivo, estoy orgullosa y honrada de ser madre de dos chicos tan talentosos. El reto es dejarlos crecer, justo porque ahora necesitan descubrir sus fuerzas, probarlas y saber que de cualquier manera estoy aquí, para cuando se tropiecen, cuando quieran el beso seguro, para el apapacho que los impulse, para todo lo que está una mamá.

Este año he tenido una oportunidad de oro. Puedo volar a través de las telas. Cada sábado soy capaz de desafiar la gravedad y danzar en el aire, sentir el vértigo de la caída, ver el mundo desde la altura, bien atada, o de cabeza, dependiendo sólo de la suerte, de mi fuerza. Descubrí que volar es sujetarse a sí, confiar y también que no todo nudo es malo, hay los que salvan la vida –como en las telas– o los que sirven para llevar lo más preciado de lugar en lugar. También se que el viaje es mejor cuando hay con quien compartir los descubrimientos, los miedos, quien escucha el llanto angustiado o la alegría desaforada. Y así agradezco todos los momentos que he compartido con amig@s, con quienes llevan años de serlo, con l@s nuev@s que de a poco se colaron y hoy son parte importante en mi vida, con aquell@s a quienes conozco más y tengo la oportunidad de considerar parte de mi vida. Gracias por estar ahí, por ser cómplices, escuchas, compañía, letras en el ciberespacio, por los cafés, las copas, el tiempo compartido.

Este año me di chance, por fin, de dedicar un verano a la danza. Tomé el curso de actualización de bailarines, vencí el miedo al ridículo, a no ser perfecta y redescubrí el placer del movimiento, del dolor hasta en las pestañas, y que toda la pasión puede encaminarse en la muñeca, la cadera, la mano o como suelo hacerlo, en las letras.

El 9 es un número cabalístico, tres veces tres, y quizá por eso coincidió con el tercer Potaje Exótico, el que da fin a un ciclo de creaciones multitudinarias, de menjurges artísticos en donde mezclamos disciplinas y talento, personas y deseos, donde desnudamos lo que somos. Creo que es momento de ser más clara. El Potaje exótico es un espectáculo artístico interdisciplinario. El proyecto nació en 2007 como parte de procesos personalísimos de quienes ahora somos Nix, Imaginarios creativos, un colectivo de creación artística: Carla Patricia Quintanar, Claudia Dovalí y yo, Ileana Cruz. El primer Potaje fue una prueba, un juego, que nos demostró la capacidad de convocatoria, la suerte de contar con amigos talentosos y de una nueva forma de presentar las disciplinas artísticas. El segundo Potaje, fue más dirigido, concreto. También fue un llamado a diferentes creadores de danza, música, pintura, teatro y literatura para hacer nuevas mezclas. Y el tercer Potaje, que llamamos des.nudos metamórficos, resultó una excelente culminación. Descubrimos que agotamos la fórmula, que es grandioso pero que el trabajo que implica nos absorbe y que la energía de cada una está ya por otros derroteros. Así, en tres de tres cerramos los Potajes para que la creación continúe, para descubrir un nuevo ciclo cada una con su equipaje.

2009 se termina, sólo unas horas y comienza otro año y como me pasa con las décadas, nunca se si el 10 es un inicio o un cierre o ambos y por eso es tan interesante. Así, prendo una, dos, diez velas para iluminar el camino, gozar de los aprendizajes, la compañía, los momentos que nos haces crecer y ser las personas que transitamos por estos caminos de éter y realidad.

Les deseo a tod@s un excelente fin de año y un extraordinario comienzo de ciclo.

Feliz 2010

Una hoja del árbol

Después de años de leer a Agustin Fest en su árbol de los mil nombres, resulta que gracias a una convocatoria en facebook uno de mis textos es ahora hoja: http://arbol.milnombres.net/wp/2009/12/21/invitada-los-calzones-de-la-princesa-peach/

En el piso de piedra están las plumas de los restos de una almohada y unas pantaletas de encaje color durazno. En la cama yacen una mujer rubia y algo regordeta y lo que parece su compañero tapado con un edredón. Ella suspira con una sonrisa pícara en el rostro dormido. Sueña.

En el sueño vive en el hogar de sus padres. El castillo está rodeado de jardines y alguien es el encargado de su cuidado. Ella juega en el pequeño lago y corta flores. Las rosas son sus favoritas. Espinarse le da el pretexto perfecto para hablarle: ―Señor jardinero, me acabo de espinar, mire, me sangra el dedo, me duele―. Él, caballeroso, siempre respondía con un beso en la herida y una mirada cuyo resultado era la humedad en las pantaletas de la chica.

El jardinero sólo se atrevía hasta ese beso. Ella tampoco sabía cómo llegar a más sin perder el honor del que tanto hablaba la reina. Pasó el tiempo, como dice en los cuentos, y la chica no lo fue más. Una tarde bajó al jardín decidida. Cortó un ramo de rosas y lo abrazó. Las espinas se encajaron en sus brazos y en su pecho. Presta, buscó al jardinero. ―Querido amigo ¿has visto? Me lastimé aquí y aquí, me duele―. Él, como siempre, le besó el dedo y luego subió la mirada. Los ojos de ella invitaban a seguir. Los labios besaron el antebrazo, la lengua siguió hasta llegar a la siguiente herida. Un beso en la clavícula y otro suave, apenas esbozado, en el seno derecho. Las manos de ella aferraron el jubón. Él siguió. La mano rozó entonces el seno izquierdo, lo apretó un poco, lo justo para sentirlo bajo el terciopelo. Los labios buscaron la otra boca. Besos de cerveza y licores finos. Las manos recorriendo la espalda del otro entre caricias ella, buscando el cordel que ataba el vestido él.

Por fin, cae la ropa. El terciopelo es ahora la alfombra bajo la que ella siente el peso del hombre, el encuentro de los centros al ritmo de la respiración. Jadeos y caricias en el pecho, la espalda, besos en los senos y las manos que bajan hacia las nalgas. Más rápido, los jadeos son menos, sólo se escucha la respiración entrecortada y el ruido de la piel que roza húmeda de sudor, deseo y un poco de miedo, del susto de ser descubiertos. El ritmo disminuye mientras ella arquea el cuerpo y siente cómo su cuerpo se parte en dos al estallido de él. Su mano atrapa el pelo, gime, lo besa en la barbilla, el cuello, la boca. Gime de nuevo y entonces sucumbe al estremecimiento que hace que todo tenga sentido.

Despierta, ve su ropa en el piso, él tendido a su lado. Los calzones parecen burlarse del poco control de la princesa. El edredón se mueve un poco mientras la garra de una tortuga dragón, que una vez tuviera de oficio el cuidado del jardín, la abraza.

Fairytale

Para despedir la semana, un cuento de hadas contemporáneo. El video me encanta y la canción… sin más palabras

Sorta fairytale
Tori Amos

On my way up north
up on the ventura
I pulled back the hood
and I was talking to you
and I knew then it would be
a life long thing
but I didn’t know that we
we could break a silver lining

and I’m so sad
like a good book
I can’t put this day back
a sorta fairytale
with you
a sorta fairytale
with you

Things you said that day
up on the 101
the girl had come undone
I tried to downplay it
with a bet about us
you said that-
you’d take it
as long as I could
I could not erase it

And I’m so sad
like a good book
I can’t put this day back
a sorta fairytale
with you
a sorta fairytale
with you

And I ride along side
and I rode along side
you then
and I rode along side
till you lost me there
in the open road
and I rode along side
till the honey spread
itself so thin
for me to break your bread
for me to take your word
I had to steal it

And Ii’m so sad
like a good book
I can’t put this day back
a sorta fairytale
with you
a sorta fairytale
with you

I could pick back up
whenever I feel

Down New Mexico way
something about
the open road
I knew that he was
looking for some indian blood and
find a little in you find a little
in me we may be
on this road but
we’re just
impostors
in this country you know
so we go along and we said
we’d fake it
feel better with
oliver stone
till I
almost smacked him -
seemed right that night and
I don’t know what
takes hold
out there in the
desert cold
these guys think they must
try and just get over on us

And Ii’m so sad
like a good book
I can’t put this
day back
a sorta fairytale
with you
a sorta fairytale
with you

And I was ridin’ by
ridin’ along side
for a while till you lost me
and I was ridin’ by
ridin’ along till you lost me
till you lost
me in
the rear
view
you lost me
I said

Way up north I took my day
all in all was a pretty nice
day and I put the hood
right back where
you could taste heaven
perfectly
feel out the summer breeze
didn’t know when we’d be back
and I, I don’t
didn’t think
we’d end up like
like this

Laberinto XVI

Otra vez en este impasse de nada, de tiempos varados en la playa de este laberinto, el de siempre.

Que suene el teléfono, que timbre el mensajero, que de la hora de salir… Es igual.

Siempre a la espera de algo, de ese futuro que nunca llega y lo único que logra es alargar los tiempos. El presente no es, puesto que no transcurre, sólo quedan en el piso los minutos muertos. Han pasado tres horas, dos días, un semestre y descubro que sigo instalada en un lugar parecido.

Tuve la ilusión de caminar. Me detengo un instante y veo el paisaje; es el mismo. Una playa desolada, nadie cerca, sólo sombras de quienes pasean cercanos, sus presencias son nubes que dan sosiego la vida en el laberinto. En este momento sólo queda prepararse como el guerrero, lista para otra batalla, por si es, por si no.

Nostalgia de mar

Quiero escuchar las olas, y caminar justo en el borde del agua, ahí donde la arena está húmeda y existe el riesgo de mojarse por un instante, sólo si la ola rompe más cerca de los pies. Luego ver las huellas borrosas y quedarse quieta un rato hasta que el mar se las lleva a paseos infinitos. Parten las huellas y los sueños inconclusos, se borran las huellas y los miedos, y la espuma besa el arco del pie, se mete entre los dedos, invita a adentrarse en el océano.

Anhelo sentir el agua en ese juego indeciso acariciando mis pies y las cosquillas resultantes de la arena deslizándose cuando las aguas se retiran. Y un paso más, y otro, y brincar la ola rompiente con el agua hasta las rodillas y correr hacia cualquier lado, siempre paralela al mar. Sumergirse es divertido, sin embargo, no tan sensual como ese coqueteo discreto.

Mar, oh mar, a mar, amar. Qué fácil resulta jugar con el mar, la mar. Cursi quizá, sin embargo, este es el humor resultante de pensar en el mar. En los atardeceres rojos de Vallarta, con el pueblo de tejas a la espalda y el océano infinito a los pies mientras el sol se desliza hacia las profundidades.

Por eso hoy lanzo una botella que ha de llegar al mar mientras suspiro en una oficina y pienso en el sabor a mar.

Silencios

Hace casi un mes que este blog guarda silencio. Cuando lo inicié escribía una vez a la semana y hubo en tiempo en el que hasta dos post al día veían la luz. En estos tiempos pasan quince días, casi un mes y no hay letras. Sigo con la sequía de palabras. Quizá es la falta de tiempo –mental, más que nada–, quizá es porque no se que decir o las palabras se cuelan en facebook, en conversaciones, en divagaciones que pienso escribir, pro no tomo la pluma, el lápiz o el teclado y lo hago.

Otra vez, como al inicio, el blog requiere esa constancia. Estar acá de cuando en cuando.

Crónica del último Potaje

A más de un mes…

La cita llegó. La luna radiante en el cielo y octubre abriendo la puerta. Después de ensayos desincronizados y caóticos –como en todos los potajes–, era el día del estreno.

Hubo que mover alfombras y tirar cojines por todo el patio de la Escuela de Laudería, organizar una sala de divas, entre ropa, luces y un par de copas de vino, colocar mi mesita y alistar todo para que la tercera emisión del Potaje Exótico diera inicio.

Aux Matanshi, el ensamble musical que nos acompañó, dio comienzo a su participación musical, que se entrelazaba con las llamadas en voz de Ceci de la Vega. Tercera llamada y comenzó el Nudo de aferrar. En él, Laura Corvera y Carla Patricia Quintanar dieron lectura a un texto de amor, desamor, narraciones de vida; las acompañaron las magníficas ilustraciones de Vera Biniza y la interpretación dancística y como clown de Atalo Robles, quien enfundado en casaca de presentador, chaleco negro o bien como miembro de protección civil puso un toque diferente. Mi parte favorita, cuando ellas leen si hubiera y él bailaba con una katana a juego con la ilustración de Vera.

Otra intervención musical y tocó ahora el Nudo dogal de vagabundo, el mío. Así, con sonidos de citara y percusiones, Orlando Scheker, primer bailarín, inició de cabeza en la escalera, para trepar el barandal, y darse vuelta, como el personaje del texto, para deshacer los nudos involuntarios y enfrentarse a su destino. El ejercicio de improvisación de ritmo, en el que el texto era una guía, pero quien llevaba la batuta era la música de Aux Matanshi, resultó interesante, bello en la ejecución siempre impecable de Orlando y mi voz tratando de dar cuerpo a los dos personajes de la historia.

Una intervención musical más y fue hora del último nudo, el Nudo constrictor. En él, un poema de Lydia Zárate, en voz de Claudia Dovalí y la autora,  guiaba la proyección de fotos de Ramiro Valencia y en las pausas la intervención con notas de guitarra de Laura Chávez Blanco y la interpretación dancística at libitum de Rodrigo González. El poema de mujer cobró imagen y sonido, pudo sentirse.

Al terminar no hubo fade de luces, al contrario, las luces se encendían y todos pudimos dar por terminado el Potaje.

Potaje 3 todosFoto: Ramiro Valencia

Este fue el último potaje, tres somos las Nix –el colectivo de creación con el cual hemos trabajado del 2007 para acá–, tres ejercicios en donde mezclamos artes y creadores, tres y no más. No creo que estemos tan tranquilas para abandonarlo todo, pero quizá se momento de pasar al siguiente plato, que de sopas y calderos tuvimos ya bastante.